Cómo cultivar Semillas de eneldo
Cultivar semillas de eneldo es un proceso sencillo que se puede hacer en un bancal, contenedor o incluso en interiores.
Siembra de semillas de eneldo
Siembra semillas de eneldo directamente en el suelo o en un contenedor, ya que no trasplantan bien debido a su delicada raíz principal. Planta las semillas a unos 0.6 cm de profundidad y sepáralas entre 20 y 30 cm.
Germinación y riego
Riega suavemente para asentar el suelo y mantenlo consistentemente húmedo durante la germinación, que suele tardar entre 10 y 14 días. Las semillas de eneldo también pueden sembrarse en interiores desde principios de abril, individualmente en bandejas de celdas o macetas pequeñas a 20 °C.
Ubicación y suelo
El eneldo prospera a pleno sol, así que elige un lugar en tu jardín o un sitio en interiores donde las plantas reciban al menos 6 horas de luz solar directa cada día. El eneldo prefiere un suelo bien drenado con un pH entre 6.0 y 7.5.
Preparación del suelo
Antes de plantar, prepara el suelo aflojándolo hasta una profundidad de unos 20–30 cm. Incorpora materia orgánica como compost para mejorar la fertilidad y el drenaje del suelo. Asegúrate de que el suelo esté libre de malezas, ya que las plántulas de eneldo no compiten bien con otras plantas.
Raleo y cuidado
Una vez que las plántulas tengan entre 5 y 7 cm de altura, ralea para que las plantas restantes estén separadas aproximadamente 20–30 cm. Esto les da suficiente espacio para crecer y desarrollar un follaje saludable.
Después de que hayan emergido las plántulas, reduce un poco el riego, permitiendo que los 2–3 cm superiores del suelo se sequen entre riegos. El exceso de agua puede provocar pudrición de las raíces, así que asegúrate de que el suelo drene bien. El eneldo no requiere mucha fertilización, pero una alimentación ligera con un fertilizante equilibrado puede fomentar el crecimiento.
Cosecha
Puedes comenzar a cosechar las hojas de eneldo cuando las plantas tengan entre 20 y 30 cm de altura. Corta las hojas según sea necesario, comenzando por las más externas, y evita cortar más de un tercio de la planta a la vez.
Si quieres cosechar semillas de eneldo, deja que las flores florezcan y formen cabezas de semillas, luego corta las cabezas y colócalas en una bolsa de papel para secar y recoger las semillas.